Similitudes y diferencias entre Parkinson, Alzheimer y demencias

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En 2007 falleció William Utermohlen, un prestigioso pintor estadounidense que para entonces llevaba cerca de cuatro décadas exponiendo su obra en Estados Unidos e Inglaterra. Murió a consecuencia de la evolución del Alzheimer que padecía, y lo particular de su caso es que dejó plasmado el rostro de esta evolución en los autorretratos que pintó ente 1996 y 2000, en los que se aprecia secuencialmente un deterioro importante de sus facultades cognitivas y estado de ánimo

Hacia 1991, cuando contaba 58 años, William empezó a experimentar problemas cognitivos muy leves, como por ejemplo dificultades para abrocharse la camisa, a veces olvidos, hasta que en 1995 le diagnosticaron de la enfermedad de Alzheimer.
Al actor de cine Michael J. Fox le diagnosticaron Párkinson en 1991. Tenía 29 años, era tremendamente popular; cuando los médicos pronosticaron que no podría seguir ejerciendo su carrera profesional mucho tiempo más ya que los síntomas de su enfermedad degenerativa se agravarían progresivamente. Sin embargo, entre otros trabajos recientes es recordado por su interpretación del papel de Louis Canning en la serie ‘The Good Wife’, desde 2010 hasta 2016, 25 años después de recibido el diagnóstico de Párkinson. El actor solía decir sobre su enfermedad:

 

“El único momento en el que no me muevo, ni siquiera de la manera más sutil, es cuando estoy durmiendo. Mientras duermo no tiemblo ni me muevo, si lo hago, es que estoy despierto. Lo mismo sucede cuando estoy meditando. Si lo hago bien, entonces mi actividad cerebral se ralentiza lo suficiente como para que me quede quieto”

 

Alzheimer y Parkinson son dos ejemplos de enfermedades neurodegenerativas cuyos síntomas en ocasiones se confunden, ya que pueden tener un inicio común con síntomas únicamente de deterioro cognitivo leve. A menudo también se considera erróneamente que son enfermedades asociadas al envejecimiento o a una edad avanzada; cuando los dos casos comentados y las estadísticas nos confirman que no necesariamente es así.
Pero la mayor confusión es pensar que Alzheimer y Parkinson son sinónimo de demencia, así como también que son las únicas demencias que existen. La enfermedad de Parkinson no tiene que evolucionar necesariamente a demencia, y tampoco todas las demencias tienen como causa estas enfermedades.
Aunque la causa más común de demencia es la enfermedad de Alzheimer, existen muchas otras causas conocidas:

 

Algunas de las causas más comunes de demencia

  • Enfermedades neurológicas degenerativas, como la enfermedad de Alzheimer,
  • Enfermedad de Parkinson
  • Demencia por cuerpos de Lewy
  • Enfermedad de Huntington
  • Demencia vascular

 

Antes de la demencia: Deterioro cognitivo leve

Cuando una persona se encuentra en un punto intermedio entre dos extremos, como serían el envejecimiento normal y la demencia, experimenta lo que los expertos denominan Deterioro Cognitivo Leve (DCL)

Cuando se padece este trastorno, se ven afectadas distintas capacidades cognitivas, como la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento y el juicio, o la lectoescritura. En función de ellas, se han descrito distintos tipos de DCL.
El deterioro cognitivo suele ser muy sutil al inicio, y por ello puede pasar desapercibido a la propia persona que lo padece y sus familiares, e incluso a los propios profesionales. Progresivamente en el tiempo, va produciendo una cada vez mayor afectación de las actividades de la vida diaria del afectado.
Es posible que distintos tipos de DCL sean predictivos de distintos tipos de demencia.

El DCL más frecuente, conocido como amnésico, es el origen de problemas leves de memoria. Se caracteriza por un tipo de pérdidas de memoria típicas de las fases iniciales de la enfermedad de Alzheimer, aunque no se cumplen en su totalidad los criterios diagnósticos requeridos para hablar de dicha enfermedad: por ejemplo, no está presente la desorientación o confusión en las rutinas de la vida cotidiana. La persona sigue siendo independiente para ejercer las rutinas de su vida, aunque quizás pueda notar algunas dificultades en las tareas más complejas.

Algunos signos que pueden hacer pensar en DCL son :

  • No recordar dónde ha dejado las cosas.
  • Olvidar citas o acontecimientos importantes.
  • Con frecuencia, en las conversaciones, tener problemas para encontrar la palabra adecuada y/o para seguir el hilo.

Algunas personas con DCL amnésico desarrollarán la enfermedad de Alzheimer, otras no. Recibir el diagnóstico de DCL no significa que vaya a desarrollarse inevitablemente enfermedad de Alzheimer u otra demencia.

La enfermedad de Alzheimer, la demencia degenerativa más conocida, suele desarrollar una larga fase previa de DCL con síntomas muy sutiles al principio en la que los síntomas van apareciendo de forma muy sutil, apenas perceptibles en un principio. Los cambios fisiológicos en el cerebro empiezan a producirse varios años antes de poder observar los efectos cognitivos y conductuales, Varios estudios cifran entre el 10-15 % de personas con DCL que progresan a enfermedad de Alzheimer anualmente, en comparación con un 1-2 % anual entre la población general de personas en edad avanzada.

Los déficits cognitivos leves, no demenciales, son muy frecuentes también en la enfermedad de Parkinson, incluso en las etapas más iniciales, con manifestaciones como por ejemplo discretas alteraciones en el desempeño de ciertas tareas como manejo del dinero y la medicación; mientras que las demencias parkinsonianas aparecen tras varios años de evolución y que afectan del 10 al 30% de los que los experimentan.

 

Qué son las demencias y qué alteraciones producen

Las demencias son trastornos neurodegenerarivos, que no corresponden a un curso normal del envejecimiento, y que tampoco se dan exclusivamente en personas de edad avanzada. La demencia consiste en una pérdida de funciones mentales lo suficientemente importante como para interferir significativamente en el desarrollo de la vida cotidiana de quien la padece.

Frecuentemente se clasifican atiende a las zonas cerebrales principalmente afectadas:

Demencias corticales

En este grupo de demencias se halla afectado, principalmente, el córtex cerebral o  capa más externa del cerebro, cuyo papel es fundamental en procesos cognitivos como la memoria y el lenguaje. Por ello las personas con alguna demencia cortical suelen mostrar incapacidad para evocar palabras y/o para comprender el lenguaje común, además de importantes alteraciones de algunos procesos de la memoria. Las demencias corticales comportan síntomas típicos de lesión cortical como son déficit del aprendizaje, afasia, agnosia y acalculia.

La enfermedad de Alzheimer y la de Creutzfeldt-Jakob son ejemplos de demencia cortical.

Demencias subcorticales

Los trastornos en este grupo de demencias afectn principalmentea a partes del cerebro por debajo del córtex. Estas personas tienden a mostrar ,ás frecuentemente cambios de personalidad, disminución en la capacidad de atención y enlentecimiento del pensamiento; en lugar de  pérdidas de memoria o de lenguaje. En cambio, los problemas de memoria en estas demencias consisten en dificultad para evocar los recuerdos sin alteración significativa del aprendizaje (se conserva la memoria inducida, es decir, que se pueden evocar recuerdos o conceptos con ayuda). También conllevan apatía, y frecuentemente depresión, ausencia de afasia y de agnosia. Pueden existir alteraciones visoespaciales (por ejemplo en la enfermedad de Parkinson) y la presencia de trastornos de las funciones ejecutivas (capacidades de planificación y de resolución de problemas). Debido a los centros lesionados implicados, estas demencias comportan freciuentemente alteraciones motoras.

Algunos ejemplos de este grupo son las demencias secundarias de la enfermedad de Parkinson o de Huntington.

Demencias mixtas

En algunos casos, ambas áreas cerebrales se ven afectadas, como puede suceder en la demencia vascular. Entonces la demencia se considera córtico-subcortical

 

Alteraciones en demencias por Alzheimer y Parkinson

Una vez hemos descrito algunos de los síntomas o rasgos que frecuentemente aparecen en las demencias, enunciamos brevemente algunas de las manifestaciones o consecuencias en el día a día de estas dos enfermedades concretas:

 

Alteraciones de la memoria

 

Existen distintos tipos de memoria (a corto y largo plazo, semántica, episódica, etc.) que se ven afectadas de distinta manera en función de la demencia y del estadio en que ésta se encuentre.

La memoria consta de tres fases:

1) El registro o entrada de información a alguna de las formas de almacenamiento. Puede que la información no llegue a ser registrada, por falta de interés, de atención o de motivación; por lo que nunca llegará a formar parte de la memoria y, por tanto, no podrá ser recordada.

2) El almacenamiento, puede ser a corto o a largo plazo y conlleva la codificación de la información.

3) La evocación o recuperación de la información almacenada. De forma espontánea, una persona puede recordar unas cosas y no otras; y ayudarse de pistas o técnicas mnemotécnicas para recuperar mejor la información.
No todos los tipos de demencia afectan del mismo modo a las diversas formas de memoria ni a sus distintas fases.
En demencias con predominante afectación subcortical, como la consecuente a enfermedad de Parkinson, suele darse que la información, aunque sea registrada y almacenada, cueste su recuperación de forma espontánea, por lo que se obtiene mejor resultado proporcionando pistas o apoyos.
En cambio, en la enfermedad de Alzheimer, lo que más claramente se altera es la capacidad de registro de nueva información. Por ello, las personas afectadas tienden a repetir frecuentemente las mismas preguntas, ya que no se recuerdan la respuesta, incluso ni haberlo preguntado.

 

Alteración del comportamiento y estado de ánimo

 

Mientras que algunos síntomas (problemas de memoria, lenguaje, habilidades motoras, etc.) pueden acompañar el curso de la enfermedad, otros pueden resultar mucho menos predecibles (alteraciones conductuales, problemas de reconocimiento, etc.).
A menudo, las alteraciones conductuales que manifiestan las personas con demencia -sea ésta del origen que sea- subyacen a uno o varios déficits cognitivos; o bien son consecuencia de la frustración derivada de la progresiva consciencia de discapacidad funcional. Es necesario comprender los déficits cognitivos subyacentes en estas personas para conseguir minimizar el impacto en su vida cotidiana.
Por ejemplo, se dan tres actitudes características que podrían ser indicativas de problemas en la función mental:
1) Rechazo persistente a realizar determinadas tareas,
2) Fracaso inexplicable en la realización de algunas actividades y
3) Desasosiego general (inquietud, nerviosismo, angustia).

Por último, la depresión debe tenerse en cuenta como inseparable de la demencia. La depresión es frecuente en la enfermedad de Parkinson y también se observa en la enfermedad de Alzheimer. La persona con demencia puede que exprese verbalmente inquietud o ansiedad, ya sea en relación con su memoria, al inicio de la enfermedad, o de manera generalizada; además de bruscos cambios de humor.

 

Para ser capaces acompañar y ayudar a las personas que pudieran estar desarrollando un deterioro cognitivo. (cualquiera que sea su edad. sin que se trate necesariamente de envejecimiento); necesitamos conocer el deterioro cognitivo leve (DCL), condición frecuentemente desconocida pero de alta importancia en la detección precoz de alteraciones cognitivas; así como distinguir las manifestaciones la enfermedad de Alzheimer, el Parkinson y otras formas frecuentes de demencia y disponer de nociones básicas y estrategias para detectar señales de alarma que puedan indicar el inicio de un deterioro.

 

Post patrocinado por Know Alzheimer,

Proyecto con ánimo informativo y de apoyo a familiares y cuidadores.

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